A que se le dice NO de la Minería. Mining Press, Febrero-Marzo 2007.
Por Victor H. Bonfils
A finales del año pasado fue sancionada la Ley propiciada por el senador demócrata Difonso, apoyada, también, parcialmente por parte de los miembros de los partidos que tienen representación legislativa. El Gobernador la vetó parcialmente y próximamente se tratará en senadores, si aceptan o no ese veto parcial. Observamos con gran inquietud cómo se van mezclando conceptos, industrias, ideologismos y hasta la interna de los partidos políticos mendocinos, en esta polémica.
En su afán de ganar protagonismo, el senador Difonso se reúne en Buenos Aires con el segundo de la secretaria de medio Ambiente Romina Picolotti, para hacer una “alianza estratégica” entre Mendoza y la Nación y unir el problema de las pasteras de Uruguay con la prohibición de la actividad minera en Mendoza !
Entonces, creemos que es necesario hacerse la pregunta: a que cosas de la Minería se le dice no.
Si le decimos no, porque genera los más altos salarios que se pagan en el país, me parece que no corresponde, a menos de que pensemos que esos salarios generan inflación y bronca entre las diferentes industrias que operan en la Argentina y especialmente en Mendoza.
Si le decimos no, porque la evolución del empleo directo ha pasado de 24.000 en el año 2.003, a 37.0000 en el año 2006, y el empleo indirecto de 97.000 en el año 2003 a 160.000 en el año 2006, no le encuentro justificativo.
Si le decimos no, porque es la única actividad económica que se puede realizar por encima de los 3.500 metros sobre el nivel del mar y ser rentable, la repuesta es obvia.
Si le decimos no, porque es la única actividad económica que paga regalías como compensación por agotamiento del recurso, podemos conversar si corresponde y cuanto sería lo que correspondería. También podemos conversar porqué la minería y el petróleo pagan regalías y porque algunos cultivos agrícolas, que también agotan el recurso, no lo hacen.
Si le decimos no, porque es incompatible con la actividad turística, no me parece correcto, ya que en muchos países ambas actividades económicas se complementan y, aquí en Mendoza, una empresa de turismo, tiene una excursión por la vieja mina de Paramillos de Uspallata y que la denomina pomposamente “Turismo Minero”
Si le decimos no, porque es incompatible con la producción agrícola, tampoco es correcto, en Chile conviven sin inconvenientes. Aquí es necesario recordar que en Chile, primero estuvo la Minería y después la agricultura, y como en Mendoza sería al revés, es posible planificar adecuadamente las actividades mineras futuras.
Si le decimos no, porque las empresas extranjeras se llevan todo y no dejan nada a cambio, podemos conversar y debatir esta situación.
En principio no es correcto, porque al igual que todas las actividades económicas, la minería paga sus impuestos municipales, provinciales, nacionales y regalías (otras actividades vinculadas a los recursos naturales no lo hacen)
Si, tiene un régimen de promoción, al igual que otras industrias (como la pesquera y forestal, entre otras) que le permite disponer de una estabilidad fiscal en el tiempo, pero no exención de impuestos, tasas etc.
Si se trata de una postura ideológica, de concepción de lo nacional, perfecto, pero discutamos desde lo ideológico y no desde la ecología.
Si le decimos no, porque es contaminante, utiliza cianuro, los ríos y arroyos se secan, las aguas no servirán más, etc, etc, decididamente es incorrecto. Y esto sí lo tenemos que analizar, estudiar, comparar, ser críticos pero razonables., consultar a las entidades científicas y profesionales, mantener una actitud amplia y no cerrada. No permitir que “especialistas y trasnochados” que abrevan en algunos sitios no serios de Internet nos llenen de mentiras y cuenten experiencias que seguramente no las tuvieron ellos y no son ciertas.
Porque si se trata de prohibir, sería del caso prohibir la circulación de camiones con productos tóxicos por la Ruta Internacional porque hace unos cuantos años un camión que transportaba gas oil a Chile volcó, el derrame llegó al Río Mendoza y en nuestras canillas salía agua con olor a gas oil. No, lo que se decidió es establecer un protocolo de control de velocidades, seguimiento con patrullas, etc, etc y se ha logrado disminuir al máximo estos tipos de accidentes.
En la actividad minera existen protocolos que regulan desde el uso de explosivos, equipos, sustancias químicas y controles de calidad que están entre los más exigentes de cualquier actividad industrial mundial.
Es todo un tema, obviamente, pero esto nos obliga a averiguar, aprender, rechazar lo no científico y poco serio, aceptar las diferentes opiniones basadas en consideraciones científicas y tecnológicas.
Si le decimos no, porque no confiamos en los organismos de control del Estado, estamos totalmente de acuerdo, desde hace mucho tiempo los organismos del Estado están siendo devastados, no tienen personal capacitado con las modernas tecnologías de monitoreo y control y no disponen de presupuestos adecuados a la importancia de sus actividades. El marco jurídico está, las normas que regulan la Minería y el cuidado del medio ambiente son lo suficientemente severas como para asegurar un cuidado estricto del mismo. Falta el recurso humano y la comprensión por parte de las autoridades de la importancia del tema.
Pero esto tiene una pronta solución, los legisladores disponen de las herramientas adecuadas cuando tratan el presupuesto, cuando generan cambios en las estructuras de los ministerios, etc. Y el Ejecutivo enviando los proyectos de leyes que aún faltan para consolidar la minería mendocina.
Pero, en cambio, cuando los gobiernos de turno (ejecutivo y legislativo), no son capaces de tener una política y una visión un poco más larga de su mandato, cuando no son estadistas y solo se dedican a administrar la cosa pública y encima mal, se producen estas situaciones de necedades.
Finalmente, es imprescindible el intercambio de opiniones y conocimientos entre los que estamos en la actividad minera y todos aquellos que, al no conocer las particularidades de esta industria, expresan temores y aprensiones acerca de la minería. Pero sólo en el marco de la razonabilidad y de la aceptación amplia de los actuales criterios científicos y técnicos, podremos avanzar en la resolución de esta polémica.
Que no nos utilicen para las internas partidarias, los intereses sectoriales y aquellas organizaciones que intentan frenar el crecimiento y fortalecimiento de nuestra provincia.
Si en otros lugares se puede, ¿porqué no en Mendoza?
Sobre el autor
Víctor Bonfils es Gerente de Proyectos de Rojas & Asociados. Tiene experiencia en exploración, dirección de propiedad minera y relaciones con la comunidad. Es Geólogo de la Universidad Nacional de la Plata, Buenos Aires, Argentina. Se unió a Rojas en 2005. Anteriormente, estuvo a cargo de los campamentos para Rio Tinto, y también trabajó como geólogo para Gevaz Minera, Minerales Argentinos y la Consultora Geomines, entre otros. Desde 1987 hasta 1991 fue director de Minería de Mendoza, Argentina.
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A que se le dice no de la mineria. Mining Press. Feb-Mar 2007
